Este fogón tiene que encenderse de nuevo ¡Respondan mujeres divinas!
Mujeres,
Este fogón tiene que encenderse de nuevo.
Estoy pensando que es importante dialogar para que las llamas vuelvan a
revivir. Releyendo a Anaïs Nin, esa
singular figura que ha tenido una influencia mayor en mi vida. Una mujer cuyas raíces se acercan al Caribe a
través de los genes de su madre cubana, la cantante Rosa Culmell y un padre
artista también con el que tuvo una relación incestuosa que todavía no logramos
entender. Ya sabemos cómo sus relaciones
con Arthur Miller y su esposa June también fueron un torbellino que ella deja
abierto en sus diarios. Teniendo esto en
cuenta, quiero proponer un diálogo acerca de cómo las relaciones primarias (con
padres, amantes, esposos, amigos y amigas del alma) impactan nuestra manera de
ser en el papel. En otras palabras, ¿qué tan honesta somos al escribir? La honestidad al escribir de Anais Nin fue lo
que le colocó en el sitial que tiene en las letras, aun años después de su
muerte. Pienso por igual en el caso de Margaret Mitchell, la autora de Gone with
the Wind/Lo que el Viento se Llevó, que aunque de un tinte más conservador, fue
una mujer que se adelantó a su tiempo y que escribió con honestidad sobre cosas
prohibidas. ¿Qué tanto hemos arriesgado en nuestra escritura? ¿Qué papel juega
la honestidad en lo que escribimos? ¿La memoria, es un recurso intencional o
casual al momento de sentarnos a escribir? ¡Respondan mujeres divinas!
Isabel nos está invitando a un tipo
de investigación “participatoria” en la que lo personal y lo subjetivo tiene
necesariamente que andar de la mano con lo público y lo objetivo ¡Así es que
comencemos la participación para que podamos generar acción!
-Marianela