Buenos días mujeres,
Vamos a reanudar nuestra conversación. Siguiendo el tópico del espacio aquí les dejo un poema de La Casa es Humana:
JARDÍN INFINITO
I
Somos la
alborotada caracola que
resiste en la pesadilla errante del destierro
No podemos
encontrar la casa lavada en sombras
Anclada en la
espalda de la nostalgia
II
Por entre las
pestañas
alcanzamos a
ver un brazo de mar
enredado en la
oscuridad
-letra a letra
hemos de volverle real-
III
Abrimos de
puerta a puerta el jardín
para florecer
mañanas de un azul imposible
IV
Teñida de lavandas la casa
abre espacios
infinitos
en la
luminosidad de los sentidos
hasta
irradiarnos.
Con este poema abro una conversación sobre la casa errante, la que no tiene dirección postal, la que nos transforma en cada punto geográfico al que entramos. Cómo cambia la visión del Ser en las mudanzas? Cómo impacta la adquisición de un nuevo idioma al espacio del Ser, a la casa errante?
un test
ResponderEliminarDe Ramos a jardín
ResponderEliminarBendición Abuelas y Abuelos…
"Con el ruido de motores, guaguas, gruas y demás conocí a una jardinera en un techo de la ciudad…"
—'Jardinera,' Rita Indiana y Los Misterios
https://www.youtube.com/watch?v=gK87ekqlJ2I
Maricela Ramos, querida vecina, con apellido y corazón como los brazos de un árbol. Viene a mi casa y sembramos nopales, romero, laurel y otras planta que me da vergüenza ni saber nombrar. Ella me abre los ojos al exclamar que tengo un árbol de higo creciendo en mi lote. Ni sé lo que tengo.
"Vamos a sembrarle mango en todita la acera." RI
Tan lejos de mi familia, en Maricela he encontrado de nuevo el jardín que mi mamá se las arregla para cultivar en su cocina y en su pequeño balcón (las dos jardineras hasta son tocayas). En el ensayo “En busca de los jardines de nuestras madres,” Alice Walker relata como la suya, antes y después de fajarse en campos ajenos, pasaba horas en su propio jardín. Ahí lucía radiante hasta el punto de desaparecerse—“excepto como Creadora: mano y ojo”. Soy testiga de tal transcendencia: la Maricela que abona, riega agua, muda plantas y pinta macetas encarna su nombre, derivado de Marzo, deidad romana de la fertilidad. Hace florecer ramos en el corazón de la otra, la cargada de problemas cotidianos. No importa que vengan ardillas y venados a comérselo todo.
"En el hormigón armado hay semillas que regar y en la jungla de concreto hay tomates que se dan." RI
El fruto que se está dando en mi jardincititito es la paciencia—hojita por hojita. “¡N’ombre! Va bien,” me dice Maricela del palo medio seco que enterramos en forma corona para que rindiera raíz y me doy cuenta de que un tímido verde va subiendo desde el tronco.
"Sembrando sus albahacas para luego cocinar y enterrando sus jengibres para desintoxicar…los tarros ‘tan lleno para sembrar lechugo...la oruga se mudan para cojer alitas, alitas de mariposita…" RI
Abrazos a Maricela Ramos, por volverme a despertar con tierra, agua y luz.
"Tu patio 'ta bueno." RI
-Nelly Rosario
San Marcos, TX
10 junio 2011
Busco cama
ResponderEliminarentre lenguas
picadas, un tapenade
pili pili de chiles
sazones estirados
across continentes
como reconocer
mi casa? it's not
the tin roof
ni la marquesina
nor is it a jardin
du lavande c'est pas ca
es azul imposible
cambia a base
de latitud and longitude
sea level
sky high
ser migrante de suenos
viajante de cantos
y danzas mi cuerpo
me desvela
los pasos
siempre tinged
with something
autre ici c'est normal
sak pase copain?
i have only
opened
the garden door.
Hola Marianela. Una pregunta: La Casa es Humana es el título de un manuscrito tuyo?
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